Devocional

Paso a Paso

hace 6 días | 0 Reacciones
Paso a Paso

Muchas veces la frustración viene de no ver logradas nuestras metas, pero yo te preguntaría: ¿Qué clases de metas te estás poniendo?

A veces en la vida nos ponemos metas demasiado grandes y casi imposibles de cumplir aduciendo que para Dios no hay nada imposible y es que también pueda que estemos cayendo en el error de no ser realistas y tratar de llegar a lugares que no nos corresponden.

Si bien es cierto que para Dios no hay nada imposible, tampoco podemos tomarnos de eso para ponerle a Dios peticiones que muy bien sabemos que son casi imposibles que se cumplan. Y es que a veces cometemos el error de proponernos metas demasiadas difíciles y al no ver los resultados esperados, tendemos a desanimarnos y a alejarnos poco a poco del Señor, poniendo como excusa la frase popular: “Es que Dios no me respondió”.

Personalmente pienso que nosotros debemos ser realistas con nuestras metas en la vida. Proponernos metas que consideremos que con la ayuda de Dios y nuestra voluntad de cumplirlas las vamos a lograr, de esa forma difícilmente habrá frustración en nuestra vida, pues si vamos PASO A PASO podemos avanzar más.

El problema radica en que muchas veces no queremos dar esos pasos pequeños, sino que queremos salir corriendo desde el principio. Queremos correr para alcanzar nuestras metas y al ir corriendo demasiado rápido corremos el peligro de tropezar y caer o también cansarnos y no lograr llegar a la meta.

Yo te recomiendo proponerte metas cortas, metas realistas que consideres que son alcanzables y cuando llegues a esas metas, entonces proponte otras mayores, pero todo se da PASO A PASO.

Hay muchas personas que dicen: “Hoy me propongo a orar una hora diaria”. Y la verdad su intención es muy buena, pero la realidad a lo mejor va ser otra, cuando después de diez minutos de estar orando ya no tenga nada que decir. Y es que a veces queremos correr, cuando en primer lugar deberíamos caminar paso a paso.

Es más realista que digas: “Hoy comenzare a orar y lo hare cinco minutos diarios”. Esas son metas que si se pueden cumplir, que después de un tiempo de practicarlas se hará un habito en ti, entonces luego puedes proponerte llegar a diez minutos, después de un buen tiempo y que consideres que puedes dar más, puede aumentar los minutos y así sucesivamente, todo PASO A PASO.

Muchos otros dicen: “A partir de este día comenzare a leer la Biblia”, y la verdad se escucha excelente la noticia, pero después de leer un par de capítulos y no entenderlos muy bien caen en el hecho de leer solo por avanzar en la lectura y no meditar en lo que realmente está leyendo. En ese caso es mejor decir: “A partir de este día, leeré un pasaje bíblico diario y meditare en el, para saber qué es lo que Dios tiene que decirme”. Se escucha diferente y te dará mejor resultado y a la vez es una meta realista.

Algunas personas quieren ir a diferentes naciones a hacer “cosas grandes” para el Señor, cuando ni siquiera le han hablado a su vecino de lo que Dios quiere y puede hacer en su vida. Y es que somos especialistas en ponernos metas gigantes, pero somos malísimos para comenzar a actuar desde lo poco.

Querido amigo, ¿Quieres decirle adiós a la frustración?, entonces comienza por ponerte metas cortas que sean alcanzables, para luego llegar a cumplir metas más difíciles. Estoy seguro que Dios en lo poco te enseñara MUCHO.

Si queremos lograr grandes cosas, tenemos que ser fieles en lo poco, para que cuando lo mucho venga Dios pueda decirnos:

“…Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor”.

Mateo 25:21 (Reina-Valera 1960)

Hoy te invito a comenzar a proponerte diferentes metas en tu vida. Metas realistas que como resultado darán un crecimiento espiritual y una mejor relación personal con Dios. Estoy seguro que Dios te respaldara y hará contigo cosas grandes e inimaginables.

No corras, ¡Hazlo todo Paso a Paso!