Opinión

Un deber de conciencia con el Comando Cibao

20 Apr 2017 | 0 Reacciones
Un deber de conciencia con el Comando Cibao

El distinguido periodista y escritor Bonaparte Gautreaux Piñeyro, publicó un excelente libro que recoge prácticamente todos los datos que pudo conservar sobre los Comandos que existieron en la Guerra de abril del 65, el cual tuve el honor de presentar en el Archivo General de la Nación. Sin embargo, debido a la cantidad de personas que me llamaron y escribieron sobre el artículo del pasado jueves 6 de abril, en el que hice mención de una hazaña que se produjo durante la contienda, en la zona de Gazcue, en la cual tuvieron participación activa los valerosos combatientes Ramón Ulises Terrero y su hermano Titin, me siento en el deber de hacer algunas referencias, no solo sobre ellos dos, sino sobre quienes formaban parte el Comando Cibao, de la calle Las Carreras, en su mayoría forjadores de los Rover Scout.
Ramón Ulises Terrero fue uno de los combatientes que se distinguieron desde la primera batalla en el Puente Duarte para repeler las fuerzas del CEFA. Una fotografía suyo acostado con una ametralladora de alto calibre, le dio la vuelta al mundo. Tan pronto se instaló el gobierno Constitucional de Caamaño y comenzaron a formarse los Comandos, uno de los primeros fue el Comando Cibao.
Dicho Comando quedaba en la casa del conocido técnico en informática, investigador y asesor internacional Carlos Gimbernard, a quien la contienda lo tomó de vacaciones en su casa, y la puso a disposición de la causa constitucionalista.
Parte de los que formaban dicho comando eran: Ramón Ulises Terrero, Comandante; Ing. Héctor Holguín-Veras Tabar, por mucho tiempo Presidente de la Cámara de la Construcción, Sub Comandante; el guitarrista y compositor Freddy Terrero, mejor conocido como Titín, propietario del restaurante De Bohemio; Carlos Gimbernard; el hoy Vice Ministro de Cultura, Oscar Holguín-Veras Tabar; Yuly Holguín-Veras Tabar; Mario Malagón (Chichí); Quico Malagón, Jaime Malagón; Ney Aguja; Chicho Pardilla; Ricardo Cabral (La Cigua): Sto. Mota Rodríguez; Cabo de la M. de G. Valenzuela; Cabo E. N. Cirilo; Papelo, el reparador de gomas de la Estación de gasolina de la Av. Independencia con Fco. J. Peynado.
Dicho Comando era muy particular, puesto que además de la disciplina, era obligatorio participar en las charlas que se ofrecían diariamente. Tenía un cuerpo de asesores que lo conformaban: el reconocido intelectual y poeta Máximo Avilés Blonda; los dirigentes perredeístas de entonces, Mario García Alvarado y Vicente Sánchez Baret; Víctor Gutiérrez, de los primeros agrónomos del país y por mucho tiempo funcionario de la Secretaría de Agricultura; y Humberto Holguín-Veras, quien laboró en el Banco Agrícola y llegó a ser Gerente de dicha institución.
De esos combatientes, que yo sepa, solo mi primo Héctor Holguín-Veras Tabar y Ney Aguja fallecieron. De los asesores, queda Vicente Sánchez Baret.
Cuando me dirigía al Comando Beller en la calle mercedes, pasaba frente al Comando Cibao, donde todos los integrantes eran mis tíos, primos, amigos y hermanos de afecto. Fue un comando especial. Los Scouts y sobre todo los Rovers también estuvieron presentes en la siempre gloriosa gesta heroica de Abril.